VIII

En medio de un inmutable atardecer
el mar teje su destino
en tu lunar se mueren mis estrellas
la gaviota vuela invertida
solloza por su desalmada caza de peces

En las cavidades de tu cielo
se abre una brusca tormenta de piedras

mi decadencia cae desafinada
en las cuerdas del vacío

la arena venenosa
declina lo rayos de loto
atestiguo entre las sombras
como cae el filo de tu hoz
en la ola que lamen los marineros

Me han prohibido beber la espuma
que baja por el colmillo de medusas
he decidido acostarme boca arriba
y mirar por debajo de una máscara
el tránsito de las nubes al ocaso
después de trazar rayuelas en la médula
de los hombres

Fredy Ayala Plazarte